Artemisa: De Marte a la Luna

Artemisa es la esperada segunda novela de Andy Weir, un autor que triunfó con su primera obra, El Marciano y que posteriormente fue llevada al cine.

Para esta su segunda incursión literaria, Weir no abandona el espacio y traslada la acción desde el planeta rojo a nuestro satélite, y añadiendo más acción y cierta trama policiaca.

SINOPSIS

La acción transcurre en Artemisa, la única ciudad lunar compuesta por varias cúpulas conectadas entre sí y un ferrocarril que hace la ruta hasta el lugar de alunizaje del Apolo XI (su única atractión turística), y la fundición que genera aire y aluminio por el tratamiento de los silicatos lunares (prácticamente su única industria). Por lo demás es una comunidad autosuficiente en la que existentes varios gremios profesionales y que soporta una pequeña infraestructura turística.

En este ambiente conocemos a la protagonista, Jazz Bashara, una chica que vive en Artemisa desde niña y que, a pesar de su dotes en multitud de ramas de la ciencia y la ingeniera, sobrevive como recadera y contrabandista. Su sueño es ganar el suficiente dinero para prosperar y trabajar como guía turística, por lo que acepta trabajos fuera de la ley. Precisamente en uno de ellos, de mayor envergadura que los realizados anteriormente, provoca una serie de acontecimientos que pondrán su vida en peligro y el de la propia subsistencia de la colonia. Una trama de espionaje industrial como telón de fondo, hará que Jazz tenga que ingeniárselas para solucionar el problema.

artemisa portada - Artemisa:  De Marte a la Luna

LA NOVELA

Quien leyó El Marciano, se va a encontrar con una novela parecida en muchos aspectos: el relato en primera persona, las referencias técnicas y científicas en varios campos (aquí algo más diluidas que en la novela anterior), el carácter socarrón y burlesco de la protagonista, y por su puesto, el tema de la colonización espacial.

Como en la anterior novela, el futuro mostrado es bastante cercano y plausible con el nivel técnico actual, lo cual es un punto a favor para sumergirse en la novela sin dar por sentado mucha de la tecnología aplicada.

El ritmo es rápido y bastante constante, por lo que es fácil devorar varios capítulos de una sentada. Hay un par de frenazos en la narración antes del climax final, pero, sinceramente no encuentro que lastre a la novela.

Puede que se eche en falta algo más de descripción de la vida en la colonia, en ese aspecto es algo esquemático y no profundiza demasiado en las instalaciones y la sociedad en general que vive bajo las cúpulas.

CRÍTICA (SOMBRAS)

Posiblemente me haya pasado lo mismo que con Armada, la segunda novela de Ernest Cline trás Ready Player One. El listón estaba tan alto que el siguiente paso se queda corto. No sé si pensaría igual si no hubiera leído las respectivas primeras novelas, pero como se ha dado esta circunstancia, puedo comparar, aunque no sea lo suyo, y ver que en Artemisa, Weir ha escrito una novela más ligera que la anterior en todos los aspectos. La intensidad del relato es menor, los personajes secundarios parecen poco trabajados, apenas trazados, posiblemente con la excepción del padre de Jazz.

Los textos técnicos también han sido suavizados, posiblemente recibió críticas por ser demasiado “técnico” en la novela anterior y aquí ha tratado de ser didáctico pero sin abrumar. Las explicaciones son bastante comprensibles y bien contextualizadas.

En el tema de la protagonista, Weir creo que vuelve a equivocarse. En El Marciano, teníamos a Mark Watney, un astronauta e ingeniero que tenía solución para cualquier problema o traba con el que se encontraba. Empatizábamos con él pero en algunos momentos podía resultar algo irritante el tono de suficiencia. Aquí Jazz puede considerarse un clon, pero con la diferencia que en El Marciano se lo podíamos disculpar al estar sólo y tener que tirar mano de ingenio, aquí, Jazz se nos presenta como una malcriada que siempre que ha metido la pata, con su padre, sentimentalmente y por optar por el camino fácil pese a ser casi una superdotada, le echa la culpa a los demás o a la mala suerte. Por ello, en algunos pasajes se nos hace directamente antipática y casi deseamos que sufra las vicisitudes y peligros que le ocurren.

Creo que este es el gran error de Weir, coger el mismo tipo de personaje, el mismo ritmo narrativo en primera persona y pretender que, cambiando el escenario y añadiendo una trama criminal, tengamos una nueva novela. Está claro que se puede aplicar aquello de que lo que ha funcionado una vez, por qué cambiarlo, y tampoco hace falta irse a una novela totalmente contraria y diferente a la anterior, pero tantas similitudes …

CRÍTICA (LUCES)

Como contrapartida al relato en primera persona que sólo nos deja ver la historia desde ese único punto de vista, la narración es muy ágil, desenfada y directa, lo que hace que avancemos rápidamente en su lectura. La tensión en varias situaciones está bastante bien lograda, al mostrar el peligro directo y explicando de manera didáctica el por qué. La trama de sabotaje/espionaje industrial es bastante evidente y sencilla, sin necesidad de hacerla enrevesada innecesariamente. La interacción con otros personajes tiene buenos momentos, sobre todo en la relación de Jazz con su padre, con la gobernadora de la ciudad y con un amigo de la infancia en la Tierra. Muy acertado el iniciar los capítulos con estos mensajes entre ellos que se van desarrollando durante años y que permite descubrirnos varios aspectos de la vida de Jazz.

Otro detalle importante es no asignar la autoría de la colonización lunar a un país del primer mundo. En Artemisa, esta colonización se ha llevado a cabo por iniciativa de Kenia aprovechando su situación ecuatorial, y de hecho el tema de los gremios están asociados a una nacionalidad en concreto: árabes como Jazz y su padre como soldadores, camboyanos en las plantas de recliclado de aire o mafiosos brasileños.

EPÍLOGO

Se que he listado más cosas en contra que a favor de la novela y que la valoración final puede ser negativa, pero como decía, también puede que esté influenciado por la primera novela y unas expectativas altas en Artemisa. Separando este punto, la novela es amena, con una excelente ambientación y con las explicaciones oportunas para sumergirnos en ella. Si leíste El Marciano, te gustará, con una ligera decepción como de leer algo ya visto en un tono más comedido, pero cumpliendo y siendo entretenida. Si Artemisa es tu primera novela de Weir, te encantará su desenfado, ritmo alto y explicaciones amenas y didácticas de la vida en la Luna. Totalmente recomendable

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