Cómo ha imaginado el cine el primer contacto
Una de las grandes y fascinantes preguntas que se ha hecho la humanidad es ¿estamos solos en el universo? Y siempre me viene a la cabeza una de las mejores reflexiones de Carl Sagan:
A veces creo que hay vida en otros planetas y a veces creo que no. En cualquiera de los dos casos, la conclusión es asombrosa.
La literatura en mayor medida y el cine se han ocupado ampliamente del tema, desarrollando multitud de teorías o escenarios que se podían dar.

En este post voy a citar 12 películas que han abordado el tema desde diferentes perspectivas y por orden cronologico.
Una curiosidad que me he encontrado al hacer la lista es que son un perfecto reflejo de su época.
Partimos de las películas de los años 50 con su paranoia de la guerra fría y el miedo a la energía atómica. El alienígena es el diferente, el que viene a invadir y que es una amenaza, aunque el doble sentido implícito estaba.
Más adelante, en los años 80, el alienígena no es visto como un enemigo. El primer contacto es más orgánico y el acercamiento amable. Ambas especies tienen mucho que decirse, pero la humanidad siempre está un peldaño más abajo porque nos sobre ego y atavismos del pasado.
Curiosamente, recuerdo conspiraciones de la época que criticaban la proliferación de este tipo de películas, diciendo que nos estaban preparando para el primer contacto real y que la humanidad no se asustara tanto cuando se produjera.
Finalmente, el cine ha optado por darle un enfoque más realista y plausible al primer contacto, apoyándose en novelas que han profundizado con rigor en el tema.
Así pues, allá vamos.
ULTIMÁTUM A LA TIERRA. Robert Wise, 1951

Posiblemente la primera película que trata con cierto rigor y verosimilitud cómo sería un primer contacto con alienígenas. Que se produjera en plena Guerra Fría y con un mensaje pacifista y de buen entendimiento, hizo saltar las susceptibilidades de la época sobre una posible connivencia y propaganda comunista.
En esta historia, la Tierra recibe la visita de un platillo volante que aterriza frente al Capitolio. Con el consabido despliegue militar, de la nave surge una figura humana que se hace llamar Klaatu y un robot metálico de grandes dimensiones, Gort. El primero advierte a la humanidad que el desarrollo de la energía atómica es un peligro para la propia humanidad y el resto de las civilizaciones alienígenas.
Como era de esperar, la humanidad se toma la visita como amenaza y es la primera en atacar.
La película consigue hilvanar una buena historia para hacer recapacitar a la humanidad y liberar de atavismos con un giro argumental final muy potente.
Una película que para la época y el contexto político era un canto al pacifismo y a la reflexión. De su misma época tenemos películas como La Guerra de los Mundos (en glorioso Technicolor), o Invasores de Marte, con su icónica escena del sendero vallado en una colina, homenajeada por Spielberg años después, que directamente nos presentaban a los extraterrestres como invasores y sin voluntad dialogante.
La plausibilidad de la premisa (que una civilización avanzada tecnológicamente vigila el desarrollo armamentístico de especies inferiores para evitar su autodestrucción), es muy interesante y contemplada como una de las soluciones a la famosa Paradoja de Fermi.
Rascando un poco, podemos decir que el cine de primer contacto nunca ha sido, en el fondo, sobre extraterrestres. Ha sido sobre nosotros: nuestro miedo a la aniquilación nuclear, el asombro y el complejo de inferioridad, la desconfianza en gobiernos y corporaciones o la necesidad de comunicación.
NOTA MENTAL: Segunda vez que comento la paradoja de Fermi en pocas líneas. Tengo que hacer YA, un post sobre esto.
2001: UNA ODISEA DEL ESPACIO. Stanley Kubrick, 1968. Reseña

Una de las obras maestras del cine. Argumental y técnicamente impecable. Partiendo de un relato corto de Arthur C. Clarke, el Centinela, Kubrick utiliza el tema del primer contacto como desencadenante de la trama más que como eje principal.
Una raza alienígena comienza interfiriendo en el desarrollo humano mediante la presencia del icónico monolito. Primeramente, dotando a los ancestros humanos de la inteligencia para manejar herramientas. Posteriormente, permitiendo el descubrimiento de otro monolito bajo la superficie lunar, que manda un mensaje a la órbita de Júpiter (Saturno en la novela), la humanidad ha alcanzado el siguiente estado, es capaz de viajar por el espacio y es hora del encuentro.
La película versará sobre ese viaje y cómo HAL 9000, el ordenador superinteligente de a bordo, se rebela ante los humanos al detectar que ha cometido un error. La soberbia humana aplicada a la soberbia cibernética.
El interpretativo final no hace más que aumentar la grandeza de esta película.
Una historia de fondo parecida a Ultimatum a la Tierra, una civilización avanzada se encarga de “educar” y “apadrinar” a una civilización inferior en su camino a las estrellas.
A nivel de plausibilidad, las escenas en el espacio fueron pioneras y bastante acertadas.
ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE. Steven Spielberg, 1977

En esta película, Spielberg explota la experiencia del primer contacto con toda la carga ufológica de la época. El nombre de la cinta viene de las tres premisas propuestas por el astrónomo J. Allen Hynek para clasificar un encuentro ovni: Avistamiento, evidencia física y contacto.
Todos los clichés de la época están presentes. Desde un ufólogo que recorre el mundo ante apariciones y pruebas incontrovertidas de fenómenos extraños, hasta el ciudadano anónimo que está siendo contactado y tomado por demente por sus seres queridos, y terminando en el niño, todo inocencia, que servirá de hilo conductor. Sin olvidar el prototípico extraterrestre bajito, delgado y cabezón con ojos enormes.
Para la época, todo un espaldarazo a las teorías ovni muy en boga entonces. Luces en el cielo que se mueven a gran velocidad y desaparecen, ciertas dosis de terror y un final grandioso con todo el tema de la comunicación con señales luminosas y acústicas.
Spielberg sigue la estela de mostrarnos un primer contacto amable y esperanzador para la humanidad. Aun así, se nota demasiado que Spielberg plantea su película desde sus anhelos e ilusiones con cierto toque inocente.
E.T. EL EXTRATERRESTRE. Steven Spielberg, 1982

Sin duda una de las grandes películas icónicas del cine y de las más taquilleras de todos los tiempos. Spielberg, de nuevo, y con más ímpetu, utiliza sus anhelos de la infancia para descargar en Elliot sus anhelos infantiles. No es exactamente una película de primer contacto, es un accidente, un extraterrestre olvidado por su tripulación mientras exploran la Tierra.
El gran acierto a todos los niveles de E.T., es la sinergia entre un niño y un extraterrestre que se ha quedado abandonado muy lejos de casa ¿quién no se sintió Elliot, quien no pedaleó frenéticamente imaginando como seria salir volando?
Es, sin duda, una película para sacar el niño que todos llevamos dentro, y es precisamente, el tema de la inocencia y la certeza de los niños, lo que hace que no se nos muestre la cara de los adultos hasta la parte final.
Un primer contacto que no tiene necesariamente que significar una relación futura entre ambas civilizaciones. Si eliminamos toda la carga alienígena, nos queda una historia donde un niño es capaz de empatizar con alguien diferente que ha quedado fuera de su hábitat. Sin duda sería una película muy cruda a la vez que esperanzadora. La magia de Spielberg a ponerle ropajes de ciencia ficción, consigue un auténtico milagro cinematográfico.
STARMAN. John Carpenter, 1984

La película muestra que pasaría si alguien contestara a los mensajes que hemos estado enviando al espacio durante años. En concreto a la invitación del disco de oro (diseño de Carl Sagan), que viaja sujeta a la sonda Voyager.
La entidad que visita la Tierra en respuesta al mensaje adopta la apariencia de una persona muerta y la película gira en torno a la interacción con la mujer que amaba esa persona fallecida.
Una película con un marcado tono romántico, aunque esté dirigida por alguien como Carpenter.
La idea es muy de la época, pensando que quienes nos pueden contactar serían pacíficos, aunque este optimismo está mutando con la teoría de “Bosque Oscuro”, muy en boga últimamente y que aconseja pasar desapercibido porque no podemos saber quién está al otro lado y con que intenciones.
ABYSS. James Cameron, 1989

El primer contacto se traslada a las profundidades marinas en una película donde Cameron muestra su obsesión por la perfección técnica y su pasión por el océano. De nuevo tenemos a una entidad alienígena que, ocultada en el fondo del océano, nos ha estado observando durante años. Sólo cuando se produce un peligro atómico en forma de submarino nuclear hundido, son capaces de intentar contactar con el grupo de rescatadores que tampoco es que esté pasando su mejor momento.
Para la época, el derroche técnico y de efectos especiales es enorme, desde la plataforma móvil submarina a la forma líquida maleable del alienígena.
Otra película con unos extraterrestres vigilantes pero que se dejan ver cuando la humanidad está en peligro. La plausibilidad de encontrar vida en entornos hostiles de elevada presión como el fondo oceánico, es otro tema muy presente en la actual astrobiología.
INDEPENDENCE DAY. Roland Emmerich, 1996

En esta película no se busca el primer contacto como una forma de diálogo. Aquí los alienígenas vienen a aniquilar a la humanidad. Precursor del cine de grandes catástrofes mundiales de finales del siglo pasado, Independence Day es puro entretenimiento. El ataque extraterrestre es la excusa para ver ciudades emblemáticas completamente arrasadas. En ese sentido no podemos exigirle rigurosidad ni creo que el directo lo pretendería. Aun así, utiliza el comodín “Área 51” para dar un toque continuista con la historia ovni.
Por lo demás, la película no puede abandonar el tono EEUU es el gendarme mundial y quien salva a la humanidad aprovechando su fiesta nacional.
La posibilidad de una raza alienígena depredadora que va arrasando planetas y esquilmando todos sus recursos, también es un tropo extendido en la literatura de CF y aquí tiene un muy buen encaje.
A nivel técnico, los efectos de destrucción son apabullantes, otra cosa es la medallita auto-colgada de salvadores del mundo y el detalle exagerado de infectar con un virus informático una nave espacial ¿con que lenguaje de programación? ¿mediante que interfaz? Excesos aparte, Independence Day ofrece lo que esperamos: Entretenimiento y grandes dosis de acción.
MARS ATTACKS!. Tim Burton, 1996

Curioso que el mismo año se estrenaron dos películas de la misma temática ye idea inicial, pero con un enfoque totalmente opuesto. Si Independence Day se centraba en la destrucción y sufrimiento de la humanidad hasta lograr la victoria en una batalla final, Mars Attacks! Se lo toma con humor, echando mano de todos los clichés del cine clásico de CF de los años 50. Platillos volantes perfectamente homologados, enanitos verdes y cabezones, de Marte, por supuesto, pistolas de rayos que reducen a esqueletos a sus objetivos. Una parodia deliberada, nostálgica y cariñosa.
Todo un ejemplo de cómo hacer cine de entretenimiento con humor sin caer en lo estrambótico. Aquí somos los humanos los que intentamos, una y otra vez, que el contacto sea pacífico, aunque salte por los aires un par de veces.
La sátira política también está muy presente, desde el ingenuo optimismo de científicos y público en general, o la vanidad de lideres políticos y militares.
CONTACT. Robert Zemeckis, 1997

Con diferencia la película más rigurosa de este listado atendiendo al tema de los protocolos de primer contacto, las dificultades y, como no, la prepotencia humana.
Contact, basada en la magnífica novela de Carl Sagan, nos muestra a una astrónoma que ha dedicado su vida a escuchar señales procedentes del espacio profundo, cuando aparece una de ellas con cierto nivel de coherencia, se produce un shock en la humanidad en todos los frentes: escéptico, de curiosidad y colaboración, pero también su vertiente filosófica y mística.
Contact refleja como ninguna otra, cómo reaccionaría la humanidad ante este anuncio ¿Unida bajo un objetivo común? ¿Acabarán apareciendo egos y empujones por situarse en primera fila?
Evidentemente la respuesta es sí.
La idea de recibir una señal, esperar confirmación desde otros radiotelescopios, que la comunicación primaria sea en lenguaje matemático, todo ofrece una verosimilitud y plausibilidad alta.
También me gusta el mensaje de esperanza, de que aún no estamos preparados, pero vamos en el buen camino. Puede que peque de optimista, pero quiero creer que ese debería ser el camino.
LA LLEGADA. Denis Villeneuve, 2016. Reseña

Otra de las grandes películas sobre el tema del primer contacto y que mantiene un perfil científico y plausible.
En este caso, la llegada de inmensas naves en varios lugares de la Tierra lleva el pánico a toda la humanidad. Aquí surge el principal escollo de una comunicación con una inteligencia extraterrestre: La comunicación. La protagonista, una lingüista, tratará de comunicarse y aprender el lenguaje de estos seres, basado en unos diagramas circulares.
Ese aprendizaje llevará pareja la plasmación de la teoría de Sapir-Whorf, sobre la idea de que el idioma transforma y modela nuestra percepción de la realidad. Aquí llevado hasta un extremo, pero es ese aprendizaje el que posibilita que la doctora Banks tenga recuerdos del futuro que entroncan con una trama intimista e inteligentemente llevada.
Todo el aprendizaje multidisciplinar con científicos de diferentes ramos supervisados por el ejército sería lo deseable en una situación así, pero como bien refleja la cinta, siempre se producirían rechazos entre los humanos por miedo, así como impaciencias en gobiernos con la amenaza siempre latente de atacar antes de ser atacados.
Basado en un relato de Ted Chiang, su propia lectura y el tiempo verbal, aunque chocan al principio, van moldeando perfectamente la historia.
Como ocurre con Contact, tenemos aquí una película con un mensaje esperanzador.
EUROPA REPORT. Sebastián Cordero, 2013

Esta película está narrada como un falso documental, poniéndonos en la piel de los tripulantes de una misión científica a Europa, la luna helada de Júpiter para investigar su océano líquido a gran profundidad, en búsqueda de vida. Precisamente Europa, junto a Encélado, satélite de Saturno, son los candidatos más prometedores para la astrobiología para hallar vida. Sus océanos líquidos gracias a las fuerzas de marea gravitatorias bajo la corteza de hielo y metano congelado son candidatos perfectos.
La misión tiene éxito al hallar vida microbiana pero, con una mezcla de terror, nos pone frente al tema de como reaccionar ante una forma de vida que no entendemos.
Se que su argumento es muy parecido a otra película más conocida, Life (2017), pero creo que tenía elementos más inverosímiles que esta, que considero más plausible en todos sus aspectos.
PROYECTO HAIL MARY. Phil Lord, 2016 Reseña del libro

Esta película es otra buena adaptación de un buen libro de Andy Weir. Partiendo de una situación límite en la Tierra al borde de la extinción, se manda una nave a un lejano sistema solar en busca de un extraño organismo. El viaje desemboca en el primer contacto con otra especie alienígena afectada por el mismo problema.
Las interacciones entre ambas razas, los lentos pasos hasta obtener una comunicación fluida y la resolución de los retos científicos que se van planteando, hacen de la película (y por extensión el libro en mayor medida), una joya de la ciencia ficción con toques realistas y plausibles.
En este sentido, la película está al mismo nivel que Contact o La Llegada, pero no hay protocolos de detección de señal, sino resolución de problemas a través de la ciencia.
Reflexiona sobre la idea de la colaboración entre especies, un camino poco utilizado en el cine, a no ser que nos remontemos a la clásica Enemigo Mío (1985), versión de una de las películas bélicas más experimentales y curiosas, Infierno en el Pacífico (1968).
Volviendo a Proyecto Hail Mary, toda la trama de la extinción inevitable, de la pequeña llama de esperanza y el trabajo de toda la humanidad por el bien común, es algo que siempre me ha gustado en este tipo de películas apocalípticas, sin necesidad de caer en exageración y si en la coherencia y problemas que implica.
EPÍLOGO
Evidentemente puede que algunas películas toquen el tema del primer contacto de manera algo tangencial, soy consciente, de la misma forma de que me dejo algunas películas que podrían estar aquí perfectamente como, Species (1995), Misión a Marte (2000), Señales (2002) o la más reciente, El Día de la Revelación (2026).
Pero creo que el listado abarca diferentes tratamientos de la pregunta troncal desde ámbitos muy diferentes.
El cine, por supuesto, debe mostrar su apartado de entretenimiento y en muchos casos sacrificar rigor paras ofrecer espectáculo. En este sentido, y para ahondar en el tema del post, siempre es mejor acudir a la literatura. Muchas de las películas del listado provienen de novelas con altas dosis de rigurosidad y la imaginación necesaria para plantearnos el contexto.
Luego el cine utilizará la idea y la desarrollará dando más o menos foco en la acción desatada o la rigurosidad científica.
Personalmente veo más plausible el primer contacto bajo la premisa de Contact (captación de una señal anómala y que ofrece un patrón de comunicación), que el aterrizaje de una nave y un vulcano saludando con un “larga vida y prosperidad”.
Mientras eso ocurre, lo deseemos o tengamos miedo que suceda, conformémonos en visionar este tipo de cine, y novelas sobre todo, para buscar y argumentarnos a nosotros mismos, la respuesta a la gran pregunta.

